Semanas
atrás, un rotativo local, auxiliándose de
investigaciones estadounidenses y salvadoreñas, aseveró
los vínculos que existen entre las remesas y los lavadores
de dinero.
Este
hecho preocupa a la fracción legislativa del FMLN. Salvador
Arias, legislador de este instituto político no la ve como
presunción sino como un hecho consumado. Bajo el argumento
que ningún salvadoreño en suelo extranjero vive
bien y que siempre están necesitados, es fácil convencerles
para que se hagan partícipes, voluntaria o involuntariamente.
Pero
a Arias no sólo le preocupa el envío sino los canales
utilizados, en este caso los bancos. La vía es legal y
mientras no supere los montos que sugieren una investigación
del destino de esos fondos no hay problema. Ilustra con el hecho
que los lavadores, envían por porciones que no despiertan
sospechas y el delito existe.